Copresidenta Rosario Murillo: “Sandino vive y siguen las luchas por las libertades del pueblo”

La Compañera Rosario Murillo, Copresidenta de Nicaragua, afirmó este lunes 4 de mayo al culminar el acto central por el Día de la Dignidad Nacional, que el General Augusto C. Sandino vive y las luchas por la paz, por el bienestar, por los derechos, “por esas merecidas libertades del pueblo nicaragüense siguen”.

Al respecto, mencionó que Sandino vive “en el corazón de todos nosotros; nace todos los días”.

Recordó que si bien en este mes de mayo se cumple el aniversario natal del Héroe Nacional, “pero la verdad es que Sandino vive, nunca nos dejó. Es cierto que trascendió, pero trascendió en vida también y eso hay que saberlo entender”.

Citó al Comandante Daniel Ortega Saavedra, quien recordaba que solo un valiente como Sandino y el héroe internacionalista Bryan Wilson pueden pensar en enfrentar solo al ejército “aparentemente más poderoso del mundo, el Ejército de los Estados Unidos”.

“Y lo hizo, porque trascendió, trascendió la limitación y entendió que había que luchar. Que había que saber luchar para vencer y venció. Y los marines se fueron. Y tuvieron que irse de Nicaragua”afirmó. 

Al mismo tiempo, señaló que en 1956 los nicaragüenses expulsaron al invasor del siglo antepasado en San Jacinto.

“Con Sandino en Nicaragua, como dice el libro del gran escritor Vasco, Ramón Belausteguigitia, con Sandino en Nicaragua, aquí, tuvimos consciencia, nacimos y nacemos a ese despertar que Bryan Wilson pintó y graficó también. Perdió el miedo a tener miedo”, reflexionó.

La Copresidenta compartió que esa es una “verdad verdadera, en todos los ámbitos de la vida”.

“Porque para enfrentarse a las dificultades, a los desafíos de la vida, hay que perder el miedo. Este es un pueblo que perdió el miedo y ya lo mostramos. Ya lo dijimos, no pudieron, ni podrán, no se atrevan. No pudieron, no podrán; este pueblo nuestro es grande, grandioso, valiente. Tiene la fuerza que solo Dios puede dar: fuerza espiritual, y eso es invencible, eso es invencible”, añadió.

Al mismo tiempo, dijo que las y los nicaragüenses dan gracias todos los días al padre celestial “que, como nicaragüenses, sabemos que tenemos la bendición de un gran espíritu dentro de cada uno de nosotros. Y de la fortaleza para luchar, luchar por el bienestar, luchar por el bienestar para ser mejores cada uno de nosotros, luchar para vivir como hermanos, familias y comunidades. Luchar para vivir como cristianos: amor, sobre todas las cosas, amor a Dios sobre todas las cosas. Y amar a Dios es amar a la humanidad, es amar y promover y restaurar donde hace falta y defender la paz”, subrayó.

Al referirse al pueblo nicaragüense, lo calificó como un “pueblo bendito, un pueblo invicto e invencible. Somos un pueblo grande, por eso nosotros nos invitamos siempre a defender la paz. A luchar por la paz, con paz hay todo, paz que es dignidad, paz que es fuerza, fortaleza, paz que representa lealtad absoluta al príncipe de la paz, a Cristo Jesús”, manifestó.

La paz, que mencionaba Darío de acuerdo a la Copresidenta, es celebrada en Nicaragua por la capacidad de seguir adelante.

“Con todo lo que representa avances contra la pobreza. Porque la pobreza es un pecado capital, la pobreza es inadmisible en corazones cristianos y la pobreza tiene que ser abatida y vencida en cada pueblo donde vivimos seres humanos, abuelitos, abuelitas, varones, mujeres, juventudes, niños y niñas. La pobreza, la precariedad de alma que permite la pobreza, que fomenta la pobreza, y de espíritu que no sabe cómo vencerla. Quiero decir, todos los días digo, en primer lugar, encomendémonos a Dios para que esta fuerza que nos da jamás se aplaque, jamás se apague y que seamos capaces, como hemos sido capaces con la bendición de Dios y de su mano a lo largo de toda la historia de vencer, aun en los momentos y en las circunstancias más difíciles, vencer los retos, los desafíos que al fin y al cabo fortalecen el alma nuestra”, añadió.

Al ver las tomas de la ceremonia, la Copresidenta dijo pensar “que no se dan cuenta los enemigos de la paz que cuando atacaron la paz, cuando desafiaron la paz como mandato cristiano, encendieron el fuego infinito en los nicaragüenses. De la valentía, del honor, la gloria y la capacidad de victoria”, resaltó.

Lo que se ve hoy en día en Nicaragua, lo calificó como “un pueblo magnificándose a través de todos los espacios de trabajo para la paz y para continuar venciendo la pobreza. Fortalecieron nuestras luchas por la paz, porque en ese momento tan duro y tan doloroso nos sentimos capaces porque tenemos la bendición de Dios y sabíamos que no podían, que no podrían y que no podrán jamás. Porque aquí en esta Nicaragua vive Cristo, Cristo Rey, vive Cristo Jesús y estamos hechos de vigor, de gloria, de humanidades y de victorias”, comentó.

La Copresidenta de Nicaragua envió “un abrazo grande” a toda Nicaragua, “digna, a toda esta Nicaragua fuerte de alma, a toda esta Nicaragua que sabemos está protegida, bendecida, y por tanto, victoriosa, triunfal. Abrazos grandes, compañeros”, expresó.

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