Rusia conmemora 77° del Día de la Victoria con un desfile militar

Desfile militar en Rusia por el 77°del Día de la Victoria

El desfile militar este 9 de mayo que conmemora el 77.º aniversario de la Victoria de la Unión Soviética en la Gran Guerra Patria sobre la Alemania nazi, tuvo como escenario La Plaza Roja de Moscú.

Unas 11.000 personas formaron parte del evento, incluidos los efectivos que llegaron desde la zona de las acciones combativas en Donbass. En Rusia se denomina como ‘Gran Guerra Patria’ al período de la Segunda Guerra Mundial que va desde la invasión nazi de la URSS, que comenzó el 22 de junio de 1941 y se prolongó hasta la caída de Berlín, y la capitulación de Alemania, el 9 de mayo de 1945. Se estima que en esos cuatro años de conflicto perdieron la vida más de 26 millones de soviéticos.

El desfile de equipo militar, que incluye un total de 131 vehículos, lo encabezó el emblemático tanque soviético T-34-85.  A continuación, fueron los vehículos blindados Taifún con módulos de combate a control remoto, vehículos de combate de infantería BMP-2, BMP-3 y Kurganets-25 de nueva generación, así como tanques T-72B3M, T-90M y los T-14 Armata.

Además, participaron unidades de sistemas de misiles antiaéreos Tor-M2 y Buk-M3, el complejo táctico-operativo Iskander-M, el sistema de lanzacohetes múltiple Tornado-G, el sistema de defensa antiaérea S-400, junto con el complejo de misiles balísticos intercontinentales RS-24 Yars de base móvil.

Entre otros equipos, destaca el paso de los carros anfibios BTR-MDM Rakushka, vehículos blindados BMD-4M, así como los complejos robóticos Urán-9.

Presidente Vladimir Putin felicitó a los ciudadanos y militares rusos

El presidente Vladimir Putin felicitó a los ciudadanos y militares rusos y se refirió a la operación militar en Ucrania, destacando que Moscú dio una respuesta preventiva a una agresión.

En referencia a la operación militar especial en Ucrania, el mandatario sostuvo que “el peligro iba en aumento cada día” y afirmó que “Rusia dio una respuesta preventiva a la agresión”, tratándose de una decisión “forzada, oportuna y la única correcta” que pudo tomar “un país soberano, fuerte e independiente”.

Al lamentar que Occidente hizo caso omiso a los llamamientos del Kremlin en diciembre de 2021 a “un diálogo honesto” y “la búsqueda de soluciones sensatas y de compromiso, teniendo en cuenta los intereses mutuos”, Putin reiteró que los países de la OTAN no quisieron escuchar a Moscú. “Esto significa que, en realidad, tenían planes totalmente diferentes, y lo vimos”, agregó.

“Los preparativos para otra operación punitiva en Donbass, para una invasión de nuestras tierras históricas, incluida Crimea, estaban en marcha sin tapujos. Kiev anunciaba la posible adquisición de armas nucleares. El bloque de la OTAN comenzó la militarización activa de los territorios adyacentes al nuestro”, resumió el presidente, quien concluyó que “de este modo, se creaba sistemáticamente una amenaza totalmente inaceptable para Rusia justo en sus fronteras.

Asimismo, Putin razonó que todo indicaba que sería inevitable un enfrentamiento con los neonazis, los seguidores de Stepán Bandera, por los que habían apostado EE.UU.” y sus aliados. “Vimos cómo se desplegaba la infraestructura militar, cómo empezaron a trabajar cientos de asesores extranjeros y se realizaban las entregas regulares de las armas más modernas de los países de la OTAN”, señaló.

Sin embargo, “Rusia tiene un carácter diferente” y los rusos nunca renunciarán “al amor por la patria, la fe y los valores tradicionales, las costumbres ancestrales y al respeto por todos los pueblos y las culturas”, enfatizó Putin, denunciando la “degradación moral” de Occidente, donde “al parecer, decidieron cancelar esos valores milenarios”.

Esta degradación moral se convirtió en la base para la falsificación cínica de la historia de la Segunda Guerra Mundial, incitación de la rusofobia, la glorificación de los traidores, la burla de la memoria de sus víctimas, la anulación del coraje de los que ganaron la victoria a costa de sufrimientos”, declaró.

En ese sentido, el mandatario ruso lamentó que a los veteranos estadounidenses se les prohibió acudir al desfile de Moscú este año y expresó que su país honra a “todos los combatientes de los ejércitos aliados —estadounidenses, británicos, franceses, miembros de la Resistencia, los valientes soldados y guerreros de China—, todos los que derrotaron al nazismo y militarismo”.

Putin terminó su discurso dirigiéndose a las Fuerzas Armadas rusas y la milicia de Donbass para reafirmar que luchan “por la patria, por su futuro, para que nadie olvide las lecciones de la Segunda Guerra Mundial, para que en el mundo no haya lugar para los verdugos, castigadores y nazis”.

Rindió homenaje no solo a los caídos en la Gran Guerra Patria, sino también a los “mártires de Odesa quemados vivos en la Casa de los Sindicatos en 2014″, los civiles de Donbass que “murieron por los despiadados bombardeos y los ataques bárbaros de los neonazis”, y los militares fallecidos “en una batalla justa por Rusia”.